jueves, 3 de mayo de 2012

POEMA

Madre Deseada

Acaríciame madre, como solías,
Cuando estando en tu vientre,
Con locura lo hacías.
Arrúyame  madre,
que mi alma asustada,
clama desesperada,
consuelo que calme
mi miedo tremendo,
que aletarga la fe,
aleja la esperanza,
Llenándome de desconfianza.

Madre, Deseo tenerte
Tan cerca, tan cerca
Que mis manos te toquen
Y sientan un halo
De vida nueva llegando
Que haga que sienta
Que estar a tu lado
Es lo más grande
E inmensamente divino
Que Dios me ha dado.

Tócame Madre.
Tus manos dan vida,
Como ya lo hiciste
En un momento especial
Cuando decisión de Dios,
Creador del todo y la nada,
Me formé en tu vientre
Bendito por siempre.

Madre, En este momento
Y en todo tiempo,
La alegría de saberte,
Consuela mi alma,
Asustada y desconsolada,
Por cáliz amargo
Que consumo y no quiero.

Quiero tenerte y tocarte,
Agradeciendo a mi padre,
Dios eterno e omnipresente,
Quien a través de ti
Manifiesta su mano,
Esa que aclamo 
Con el fervor esperanzado
Con el que te amo.


Norma Delgado
28/03/2012